martes, 24 de octubre de 2017

La Paz en Colombia

DE LA GUERRA A LA PAZ: 

Nuevos retos en el contexto nacional colombiano

Resultado de imagen para paz
Imagen extraída de: https://static.iris.net.co/dinero/upload/images/2016/9/19/232051_1.jpg

Por: 

MIGUEL ÁNGEL MARTÍNEZ

ANA CATHERÍN LARA

Colombia vivió hasta hace poco tiempo un incesante grado de conflicto armado y violencia social provocado por el enfrentamiento entre fuerzas insurgentes opositoras al Estado y los diferentes gobiernos  del país por más de 50 años, que dejó a sus expensas miles de víctimas civiles y del Estado, efectos devastadores y condiciones sociales de desigualdad, inequidad y desorganización del Estado (Tamayo, 2015). A ésta realidad, en el año 2012, durante el periodo presidencial de Juan Manuel Santos, se hizo un esfuerzo para darle una terminación definitiva del conflicto; organizándose entonces una mesa de negociación entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP en la que se concertara dicha salida.

La posibilidad de superación de la guerra en el país hizo una transformación histórica en la agenda política nacional, ya que empezaron a sumarse diferentes actores sociales para darle respaldo a los resultados obtenidos en dicho diálogo y su implementación, así como para oponerse, además, también hubo un ajuste institucional para alinearse a estos. La salida política del conflicto armado ha permitido percibir diferentes problemas políticos, económicos y sociales,  los cuales no se les prestaba atención por la excusa de la guerra; además, se ha abierto una posibilidad de empezar una negociación con el ELN.

El siguiente análisis de coyuntura pretende hacer una caracterización de los diferentes actores que intervienen en el proceso de paz y con base a esto, realizar un análisis de las diferentes expresiones de las crisis (económica y política) en Colombia.

Sobre la negociación del conflicto en Colombia

En esta negociación se reconoce que un acuerdo de paz es obra histórica y no personal esencialmente, que “la oposición armada es un actor político y que era necesario abrir un diálogo con ellos” (Chernick, 1996); es necesario abrir la democracia colombiana para darle espacio a ideologías antes rechazadas y  es útil un marco institucional limitado, ya que se convierte en la más fuerte de las herramientas en la negociación debido a que se impone “una ruta clara, restringida a cinco puntos, que además excluyó el modelo económico, las Fuerzas Militares, y el cese del fuego bilateral antes del fin de las negociaciones” (Zamora, 2016); por último, la inclusión de las víctimas al proceso le dio un gran escudo social que respaldaba la negociación. Con la implementación del gobierno Samper, Ley 418 de 1997, nacio la posibilidad de negociar acuerdos de paz con la guerrilla.

Caracterización de los Actores en el Proceso de Paz
Imagen extraída de: http://www.elcolombiano.com/documents/10157/0/450x365/0c0/0d0/none/11101/GMMH/image_content_26352460_20160628200412.jpg

Actores políticos

El Gobierno Nacional:

Uno de los hechos importantes de éste acuerdo de paz es la compresión de las partes respecto a que: el Estado Nacional “comprendió que la guerra no se ganaba con el enfrentamiento armado, las Farc entendieron que nunca conseguirían poder político por medio de las armas” (Zamora, 2016). Partiendo de lo anterior se puede hallar la gran importancia que éste actor tiene en el proceso de negociación e implementación de los acuerdos logrados como resultado de la mesa de diálogo: primero, como representante del Estado no carece de hegemonía y legitimidad ciudadana y posee no sólo el monopolio de las armas sino que también el institucional, entonces le correspondía ser la contraparte negociadora, la cual se encargaría de “negociar” lo que se podía ceder y lo que se podía exigir, manteniendo de este modo una puja constante. El gobierno ya tenía un plan trazado respecto a las cuestiones que eran innegociables, tales son la estructura económica del país y lo que respecta a las Fuerzas Armadas del Estado, fundamentalmente.

El gobierno nacional cuenta con un mayor grado de fuerza relativa en cuanto a la influencia directa que tuvo en la construcción del acuerdo, por ello se armó del personal más idóneo (“La complejidad de cada cosa pactada ha requerido de expertos en temas jurídicos, políticos, de Derechos Humanos y representantes de comunidades, de las víctimas, en fin, un sin número de personas que han sido definitivas para la consecución de los acuerdos” (El Universal, 2016)), que acompañara y guiara todo el proceso, estos “acordaron durante reuniones con líderes guerrilleros todos los detalles técnicos y logísticos para comenzar negociaciones exploratorias”(Aguiar, 2016), mostrando así "un gesto de buena voluntad" (Aguiar, 2016). El equipo negociador fue conformado estratégicamente para prevenir efectos negativos tanto de los acuerdos en sí mismo y la contrafuerza que podría ser ejecutada por los demás actores vinculados. El Estado Nacional tuvo que blindarse en todos los aspectos (del “enemigo” con el que estaba negociando bajo las dinámicas de la guerra y de las acciones desestabilizadoras externas (Aguiar, 2016)).

Las FARC-EP:

Éste actor es la otra parte que hace el pulso en la mesa de negociación contra el gobierno nacional, cuya incidencia en el conflicto tienen protagonismo directo y compartido por el Estado, su nivel de fuerza es bastante amplia considerando la gran resistencia mantenida por más de 50 años, ese es un hecho que es necesario reconocer. Tal es su capacidad para influir en el marco nacional que le fue imposible a las Fuerzas Públicas “exterminarlas por completo, pasando al contrario a compartir de cierta manera el poder estatal. No es un secreto que éste grupo armado insurgente se llegó a convertir en un tipo de reemplazo de Estado en aquellos territorios en donde los efectos gubernamental y constitucionales parecía no tenían alcance, más precisamente, a las regiones alejadas del centro.

Durante las negociaciones las FARC-EP fueron muy enfáticos en aclarar que no deseaban “cambios cosméticos, sino reformas estructurales que el pueblo deberá refrendar” (López de Guereño, 2013), para ello presentaron doce propuestas ( “Convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) para la paz; Gran acuerdo político nacional para una ANC; Movilización social por una ANC; Poderes públicos y ANC; Diseños normativos; Propósitos y principios; Naturaleza de la ANC; Composición; Designación y elección de los miembros de la ANC; Materia de la ANC y Alcances legislativos” (López de Guereño, 2013), para una Asamblea Nacional Constituyente para la paz (algo al que el gobierno fue pesimista, ya que implicaba cambios estructurales), la democratización real y la reconciliación nacional. En el pensamiento negociador de éste actor yace el pensamiento de estimular e incluir la participación de los sectores sociales excluidos, discriminados y segregados (comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes, trabajadores organizados, las víctimas del conflicto, mujeres organizadas, estudiantes organizados, comunidad LGBTI, refugiados y exiliados en el exterior, etc (López de Guereño 2013))”.

Partidos políticos:

El sector político colombiano ha sido fundamental para la consecución de los acuerdos y su importancia nace en la conformación de la Unidad Nacional (ha sido cambiante la participación de los partidos), generando una cohesión multipartidistas de cooperación necesaria en la implementación puesto que legitima el acuerdo (OIM, 2014), debido a que cada partido político representa a una parte de la población, por ello fueron parte del proceso de la mesa. Los partidos políticos se encuentran directamente más en contacto con la ciudadanía y por lo tanto permite lograr más respaldo a los acuerdos (esto permite que las preparaciones para el posconflicto se están haciendo al nivel local, regional y nacional sean acertadamente diligenciadas); un apoyo de un partido político a la negociación con las FARC-EP no implica que visiones y perspectivas tanto del partido como individuales se pierdan (El Universal, 2016).

En general, los partidos y movimientos que están a favor del acuerdo mencionan argumentos como el número de tragedias (muertos, secuestros, masacres, violaciones a derechos humanos, etc.), que se evitarán hacia futuro, la necesidad de pasar la página en una guerra que ha durado cerca de 52 años, el hecho de que no se negoció ninguno de los pilares básicos de la democracia, el estado de derecho o el modelo económico (Rodriguez, 2016).

“Partidos como el Liberal, La U y Cambio Radical, pese a diferencias coyunturales, se han mantenido permanentemente al lado” (Rodríguez, 2016), del ejecutivo, mientras que el Centro Democrático y el PDA han sido coherentes en su ubicación como fuerza de oposición, con la diferencia de que el PDA está respaldando el acuerdo de paz.

Los Conservadores han tenido acercamientos y participación en el gobierno en diversos momentos... Por su parte Alianza Verde y el MIRA han actuado, en general, de manera independiente, apoyando u oponiéndose a las iniciativas gubernamentales según el tema de que se trate y sus propias concepciones programáticas (Rodríguez, 2016).

Así como existen partidos políticos respaldando los acuerdos, también están los opositores, que valiéndose de ciertos aspectos del proceso de paz (tal como los beneficios judiciales para los líderes FARC, etc.), han generado dudas en algunos sectores políticos (OIM, 2014). El Centro Democrático, a pesar de que juega su rol de partido político opositor, su número de representantes ante la Cámara y el Senado le es insuficiente para vetar el proceso de paz (cuenta en la actualidad con 39 de 268 representantes (OIM, 2014)). Su argumento de oposición se basa en el hecho de que en “Colombia existe una democracia establecida, que ha hecho esfuerzos por incorporar sectores excluidos, por lo que las acciones guerrilleras se entienden como una amenaza terrorista de un grupo al margen de la ley” (OIM, 2014)”. La postura que se posee es la de considerar a los guerrilleros como terroristas o delincuentes y por lo tanto, todo lo negociado constituye una rendición del Estado colombiano , lo que generaría una oleada de impunidad (OIM, 2014). Ciertamente, a pesar de que el Centro Democrático no cuenta con suficiente fuerza en el congreso, durante el plebiscito demostró la gran capacidad que tiene para incidir en la sociedad, mostrándose así como un actor político más a tener en cuenta.

Entes internacionales:

Resulta paradójico que el respaldo a nivel internacional al proceso de paz, sea muy superior a los niveles de apoyo en el plano interno (Le Monde Diplomatique). La comunidad no ha tenido una vinculación directa con el proceso de negociación, por una parte, unas cumplieron con el rol de generar los primeros acercamientos entre las contrapartes (en el caso de Cuba y Venezuela) y otras propiciaron logística para que se llevaran estas negociaciones (no hay que negar que su apoyo generó una proyección internacional positiva al patrocinarla) (Aguiar, 2016). También hay que recalcar la función que han tenido los veedores (Cuba, Venezuela, Chile, Noruega) que en éste ámbito se han convertido en actores de primera fila (Le Monde Diplomatique)).

El proceso de paz ha recibido gran apoyo internacional incondicional, tal como la Acción Mundial de Parlamentarios (PGA), que se sustenta al reconocer la paz en Colombia como un asunto de importancia internacional, debido a que ha costado la vida de miles de personas y que ha interferido de manera directa con el desarrollo del país y de la región (El Tiempo, 2013), es decir, “la paz de Colombia es también la paz del continente americano y representa una oportunidad para todos los pueblos, pues genera mayor integración del continente americano y será una contribución muy significativa a la paz y a la seguridad internacional” (Telesur Tv, 2014).

Fuerzas militares:

Las Fuerzas Militares y la Policía han tenido un papel relevante en cuanto a mantener la seguridad nacional y la seguridad ciudadana (Cárdenas y Petro, 2014), es por ello que desde un inicio el esquema militar no estaba en discusión en la mesa (El País, 2013), ya que puede deberse a que:

...las Fuerzas Armadas no combaten por su cuenta. Si lo hacen, es en defensa del Estado y por disposición del Ejecutivo, de cuya cabeza dependen por mandato constitucional. El actor, pues, si se quiere llevar las cosas al extremo, es el propio Estado y quien dentro de este comanda en jefe a las Fuerzas Armadas, el Presidente de la República (El País, 2013).

La incertidumbre guiada por una nube de rumores provocó una inestabilidad en el apoyo de un sector militar al Gobierno Nacional, que se decían verdades a medias o mentiras muy convincentes al poner ciertos temas que les competía sobre la mesa, tal como la justicia transicional aplicada a la Fuerza Pública, los beneficios pensionales, etc. Ciertamente, todo esto generó malestar y una desconfianza por parte de un sector de las Fuerzas Militares en servicio activo y de oficiales retirados respecto a los diálogos de La Habana, que según su postura “la patria está herida,... Nunca antes las Farc habían logrado tanto como con este gobierno. Los diálogos de La Habana están hiriendo el alma de los soldados y los colombianos” (El Espectador, 2014).

En la toma de decisiones estatales es positivo contar el apoyo de la fuerza militar, ya que ésta es decisiva según las circunstancias, debido a que ésta cuenta los mecanismos técnico-militar y político-militar para incidir y poner una decisión en cualquier lado de la balanza, es por ello, que en general, todos los cambios que tienen que ver con ésta parte del Estado no suele tocarse (a menos que dicha estructuración no toque la estructura esencial de la fuerza pública). La fuerza militar es una extensión del Gobierno Nacional, sin embargo, también está predispuesta a tener autonomía, por ello, en el contexto colombiano, una revuelta militar sería negativa para un proceso de negociación .
Imagen extraída de: https://thecatskillchronicle.files.wordpress.com/2011/11/image22.png 

Actores Sociales

Movimientos Sociales:

En Colombia con el proceso de paz se ha observado una reactivación de las movilizaciones populares con el fin de lograr soluciones a los más diversos problemas que afectan a la población en general, es por eso que hoy en dia los movimientos sociales como el de los campesinos pobres que se  han organizado en  la Cumbre agraria; los agricultores medios se expresan a través de las dignidades agrarias; los indígenas se agrupan en varias entidades con gran capacidad de acción de masas; los afros se mueven en diversos campos de acción y lucha; los trabajadores mantienen sus entidades sindicales; el movimiento estudiantil y universitario mantiene vigencia multitudinaria; los nuevos movimientos sociales levantan sus banderas ambientalistas, de género, de derecho a la diversidad, de defensa de los consumidores; los defensores de los derechos humanos y de la paz acuden a formas de organización con frentes amplios y articulaciones que hacen frente a la violencia paramilitar, militar y policial.

En la mesa de negociación de  la Habana se estableció lo siguiente:

Una sociedad democrática y organizada es una condición necesaria para la construcción de una paz estable y duradera, en particular en el marco de la implementación del Acuerdo Final. Por ello, y en atención al derecho de todas las personas a constituir organizaciones sociales del más variado tipo; a formar parte de ellas y a difundir sus plataformas; a la libertad de expresión y al disenso; al pluralismo y la tolerancia; a la acción política o social a través de la protesta y la movilización; y teniendo en cuenta la necesidad de una cultura política para la resolución pacífica de los conflictos y la obligación del Estado de garantizar el diálogo deliberante y público, se acordó que se adoptarán medidas para garantizar el reconocimiento, fortalecimiento y empoderamiento de todos los movimientos y organizaciones sociales, de acuerdo con sus repertorios y sus plataformas de acción social (Duque, 2015).

A lo anterior, también se deben agregar el conjunto de las víctimas, que al empezar los diálogos de paz se empezaron a organizar y por ende han podido presiona las negociaciones; éste grupo afirman que “lo más importante es que se sepa la verdad de lo que sucedió, dónde están sus familiares desaparecidos y quiénes son los culpables” (El Heraldo, 2015). Estos también tuvieron su espacio para participar en la mesa, pues se les considera uno de los pilares esenciales si de redimir a la sociedad que más ha sufrido se trata. (Aguiar, 2016). Estos movimientos sociales poseen gran fuerza, ya que tienen la capacidad de protestar por defender sus intereses hasta conseguirlos. Pueden alinearse de manera más fácil debido al sufrimiento generalizado que caracteriza su rol en medio de la violencia, sin embargo, esta adhesión es efímera y momentánea que fácilmente puede ser disipada por el Gobierno Nacional; aunque suceda este hecho, no le quita la capacidad de fuerza que puede acumular si se logra un objetivo generalizado y compartido.

Académicos:

El objetivo de los académicos en el proceso de paz, es develar los orígenes y múltiples causas del conflicto, además investigan los factores que han facilitado y contribuido a que este conflicto persista, también se encargan de averiguar cuáles han sido los efectos e impactos más notorios que a dejado el conflicto en la población colombiana; resuelven preguntas tales como: ¿quiénes son los responsables de más de 50 años de conflicto?, ¿cuánto ha sufrido la población civil?, todo esto con el fin de que en el proceso de paz, las víctimas puedan saber la verdad y poder crear un ambiente de paz con cimientos sólidos y concretos (Revista Semana, 2014).

Grupos de Presión:

Busca la consolidación de una nueva institucionalidad en zonas donde el conflicto armado ha tenido una alta intensidad, para verificar que se garantice el cumplimiento de los acuerdos de la habana y también posibilitar la integración de los actores violentos en la sociedad (Parra).  Los grupos de presión se caracterizan por la influencia que tienen en la toma de decisiones frente al ente público, son grupos que buscan influir en las distintas decisiones que se llevan a cabo, con la finalidad de obtener beneficios y hacer valer sus intereses personales. Aquí se pueden distinguir aquellas figuras de la vida política y social que aparentan ser lobos solitarios pero que un concepto de ellas puede darle un giro a la situación, tal es el caso de la exsenadora Piedad Córdoba.

Movimientos religiosos:

Los grupos religiosos en el proceso de paz, se les fue asignada la tarea de contribuir con la prevención y atención de consumidores de drogas ilícitas, además de establecer igualdad de condiciones a las víctimas del conflicto armado (Cosoy, 2016). Estos movimientos tiene menor fuerza que los anteriores, aunque poseen gran fuerza cuando forman una coerción para conseguir sus intereses.  

Actores económico-corporativos

Por lo general el ordenamiento constitucional del país ha estado marcado por una multiplicidad de intereses personales y corporativos que se entrecruza con el proyecto de Estado y de sociedad que se ha querido (Medellín, 2006, pág. 162). “El gran avance de la paz es que las multinacionales podrán ser juzgadas”

La Crisis en Colombia

El crecimiento de la economía no está directamente ligado a la firma del acuerdo de paz, sino al éxito de los programas de reinserción de los guerrilleros, la inversión en infraestructura nacional y la capacidad del Estado de controlar las bandas criminales, entre otras (Noguera, 2016), se debe tener en cuenta que el gasto en seguridad será menor y que con este dinero se puede invertir en otros campos como lo es la infraestructura rural, además las familias y la fuerza pública ahorrarían dinero al no tener que pagar vacunas, extorsiones ni rescates de secuestros (Acosta, 2016).

Una gran deuda histórica que ha tenido el estado colombiano es con los campesinos, su abandono es notable y se puede percibir si se tienen en cuenta la cantidad de paros, bloqueos, exigencias que han suscitado de éste. Por ello, en el acuerdo se planea un autoabastecimiento de alimentos, permitido al poderse cultivar en zonas antes no accesibles, según el informe de planeación nacional señala que el área cultivada en el país es de 7 millones, mientras el área sembrada de pasto es de 32 millones, zonas que podrían utilizarse para la cosecha de más alimentos.

No se puede negar que los costos de la implementación de los acuerdos de paz son costosos y cuyo costo tendrá que ser soportado por toda la sociedad colombiana y eso implica directamente una alza en los grados de tributación e impuestos directos e indirectos a la población en general. Entre esos costos se encuentra la necesidad de expandir la capacidad estatal para generar la cantidad suficiente de nuevos empleos para los insurgentes que regresarán a la vida civil y con ello garantizar la no repetición del conflicto. Es tendencia el hecho de que el aumento de los impuestos genera malestar entre los colombianos, pero ese será un sacrificio para a largo plazo tener más beneficios; muchos actores de la sociedad están decididas y apoyan la solución del conflicto ya no por vía armada, sin embargo, no están dispuestos a cargar con ello. El acuerdo es positivo para invertir en aquellas zonas que antes no se podía acceder con proyectos en el sector minero energético, proyectos de hidrocarburos, minería y energía.

Políticamente, actualmente pareciera que han aumentado los problemas, sin embargo, estos siempre han estado presente pero que con la excusa (escudo) del conflicto armado pasan por desapercibido. Ahora la atención no se centra en ese punto y es por eso mismo pareciera que los hechos de corrupción han aumentado. La sociedad civil ya están empezando a dar cuenta y he ahí un motivo para que los niveles de protesta hayan aumentado, exigiendo soluciones asertivas por parte del Gobierno Nacional. También hay que entender que disgusto social aumentó cuando el Gobierno Nacional le dió más facultades a la Fuerza Pública, además, la satanización del derecho a la protesta también tuvo una gran incidencia.

A manera de conclusión, “el prolongado conflicto en Colombia ha causado daños irreparables en muchas personas, surgiendo en consecuencia la necesidad de explorar alternativas para ponerle fin en procura de alcanzar la paz para los colombianos” (Ramirez, 2015).

Con la firma de la PAZ no es suficiente para que Colombia mejores en todas la cuestiones (política, económica, cultural, ético, etc.), ya que el gran reto que nos queda es generar a través de políticas públicas un sistema de reeducación integral para ofrecer una educación verdadera y ajustada a la nueva necesidad que le permita al colombiano cambiar esa mentalidad que se ha construído durante estos largos años en medio de la violencia, esa mentalidad de apatía por el valor propio de lo que significa ser colombiano, que realmente va más allá de un simple equipo de fútbol, somos una diversidad de diferencias humanas que nos compone como un todo, esa mentalidad de viveza que ve en cualquier témpano como una oportunidad para destacar individualmente, cuando lo importante es que a través de construcciones colectivas todos obtengan beneficios. Con la paz, como pieza clave crearemos un crecimiento efecto dominó donde cada ficha que organicemos y mejoremos adecuadamente le permita a la siguiente mejorar de una forma directamente proporcional. Es muy cierto, no todo los problemas se solucionarán, sin embargo, al menos ya no existirá esa misma justificación del pasado que se tenía para todo y al contrario, erguirnos tanto para exigir soluciones como para ser cada uno un ente propositivo. A la final, vivir en sociedad implica eso, hallar un nivel en donde los niveles de fuerzas entre todos los actores que compartimos un entorno puedan existir en un mismo espacio y tiempo.

Referencias

  • Acosta, J. (Agosto, 2016). Los retos de la economía tras el fin del conflicto. Revista Portafolio. Recuperado de: http://www.portafolio.co/economia/retos-de-la-economia-colombiana-tras-el-acuerdo-de-paz-499846
  • Aguiar, R. (23 abril, 2016). Los protagonistas del proceso de paz en Colombia. CNN en Español. Recuperado de: http://cnnespanol.cnn.com/2016/04/23/los-protagonistas-del-proceso-de-paz-en-colombia/
  • Cárdenas, S., y Petro, I. (Julio - Diciembre, 2014). Rol de las Fuerzas Armadas y de Policía en el marco del posconflicto colombiano. Verba Iuris 32. Pp. 149-162. Bogota, DC. Colombia.
  • Chernick. (1996). Aprender del pasado: Breve historia de los procesos de paz en Colombia 1982–1996. Edición Especial: Seminario sobre procesos de negociación y Paz
  • Octubre - Diciembre de 1996. Colombia Internacional, 36. Páginas 4-8.Recuperado de: https://colombiainternacional.uniandes.edu.co/view.php/241/index.php?id=241 
  • Cosoy, N. (14 noviembre 2016). ¿En qué se diferencia el nuevo acuerdo de paz entre el gobierno de Colombia y las FARC del que fue rechazado en el plebiscito?. BBC Mundo. Recuperado de: http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-37965382
  • Duque, H. (18/11/2015). Paz y movimientos sociales. América Latina en Movimiento. Recuperado de: http://www.alainet.org/es/articulo/173692
  • Estos son los académicos del proceso de paz (8/21/2014). Revista Semana. Recuperado de: http://www.semana.com/nacion/articulo/proceso-de-paz-estos-son-los-personajes-de-la-comision-historica-del-conflicto/399892-3
  • Fuerza pública, negociaciones de paz y post acuerdo en Colombia. Le Monde Diplomatique. Recuperado de: http://www.eldiplo.info/portal/index.php/extensions/k2/on-the-scene/item/1033-fuerza-p%C3%BAblica-negociaciones-de-paz-y-posacuerdo-en-colombia
  • Gutiérrez, A. (2012). Negociaciones de paz en Colombia, 1982–2009. Un estado del arte. Estudios Políticos, 40, Instituto de Estudios Políticos, Universidad de Antioquia, (pp. 175–200). Recuperado de: http://aprendeenlinea.udea.edu.co/revistas/index.php/estudiospoliticos/article/view/13210/20779255 
  • López de Guereño, M. (21 de diciembre de 2013). Farc quieren nuevo Congreso y no 'cambios cosméticos' en Constituyente. El Tiempo. Recuperado de: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-13309515
  • Los actores principales del acto final del proceso de paz (24 de Agosto de 2016). El Universal. Recuperado de: http://www.eluniversal.com.co/colombia/los-actores-principales-del-acto-final-del-proceso-de-paz-234010
  • Medellín, P. (2006). El Presidente Sitiado: Ingobernabilidad y Erosión Del Poder Presidencial en Colombia. En P. M. Torres, El Presidente Sitiado: Ingobernabilidad y Erosión Del Poder Presidencial en Colombia (pág. 394). Texas: Editorial Planeta Colombiana.
  • Militares, proceso de paz y política. (23 Abril, 2014). El Espectador. Recuperado de: http://www.elespectador.com/noticias/politica/militares-proceso-de-paz-y-politica-articulo-488521
  • Noguera, S. (21 junio, 2016). El impacto de la paz en la economía colombiana. El Espectador. Recuperado de: http://colombia2020.elespectador.com/economia/el-impacto-de-la-paz-en-la-economia-colombiana
  • Organización Internacional para la Migración. (Diciembre, 2014). Cooperación de partidos políticos en procesos de paz: casos internacionales. Recuperado de: http://www.oim.org.co/images/Reportes/Reporte_de_paz/Espanol/Spotlight_17_-_Cooperaci%C3%B3n_de_partidos_pol%C3%ADticos_en_procesos_de_paz_ESP.pdf
  • Parlamentarios del mundo respaldan el proceso de paz en Colombia. (10 de diciembre de 2013). El Tiempo. Recuperado de: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-13272758
  • Parra, A. F. Hacia un movimiento social y ciudadano por la paz. Sextante, Uniandes. Recuperado de: https://sextante.uniandes.edu.co/index.php/ejemplares/sextante-3/itinerarios/hacia-un-movimiento-social-y-ciudadano-por-la-paz.
  • Proceso de paz colombiano obtiene respaldo de actores políticos internacionales. (2 julio 2014). Telesur Tv. Recuperado de: http://www.telesurtv.net/news/Proceso-de-paz-colombiano-obtiene-respaldo-de-actores-politicos-internacionales--20140702-0126.html
  • ¿Qué papel van a desempeñar las Fuerzas Militares en el posconflicto?. (Mayo 11, 2013). El País. Recuperado de: http://www.elpais.com.co/judicial/que-papel-van-a-desempenar-las-fuerzas-militares-en-el-postconflicto.html
  • Ramírez, S. G. (2015). Justicia Transicional Aplicable a la Fuerza Pública en el Proceso de Paz con las Farc. ¿Impunidad o Reconciliación?. Especialización en procedimiento penal constitucional y justicia militar. 
  • Revista Semana 2014, mayo 31 “El juego de las alianzas”. Recuperado de: 
  • http://www.semana.com/nacion/elecciones-2014/articulo/elecciones-colombia-eljuego-de-las-alianzas/390069-3 
  • Rodríguez, C. (septiembre 2016). "Los partidos políticos colombianos ante los acuerdos de paz de La Habana”. XII Congreso Chileno de Ciencia Política. Asociación Chilena de Ciencia Política, Pucón, Chile. 19, 20 y 21 de octubre de 2016.
  • Siete actores del conflicto ven en 2016 un año de reconciliación. (31 de Diciembre de 2015). El Heraldo. Recuperado de: https://www.elheraldo.co/nacional/siete-actores-del-conflicto-ven-en-2016-un-ano-de-reconciliacion-236290
  • Tamayo, H. (12 de Febrero de 2015). Conflicto armado en Colombia: factores, actores y efectos múltiples. El Mundo.
  • Zamora, H. (30 de septiembre 2016). ¿Por qué Santos sí pudo dialogar con las Farc?. El Tiempo. Recuperado de: http://www.eltiempo.com/politica/proceso-de-paz/procesos-de-paz-en-clombia-4416o8

No hay comentarios:

Publicar un comentario